Personalidad y valores preventivos

Interfase neuroanatomia-neurociencia cognitiva aplicada: las esferas de la personalidad y valores preventivos.

El objetivo de este último capítulo de este escrito es relacionar lo expuesto hasta ahora con las implicancias con la formación de la personalidad. El fundamento neurobiológico de la percepción, emoción y conducta y la formación de los valores preventivos, ejemplifica así, de manera suscinta, la importancia del estudio de la estructura y las localizaciones cerebrales.
El estudio de los fundamentos neurobiológicos de la personalidad puede realizarse de acuerdo con el modelo estratigráfico o teoría de las capas.
El estrato inferior o profundo está directamente vinculado con la constante reparación estabilizadora del medio interno, la alimentación, la reproducción, las respuestas defensivas de ataque y huida, las reacciones de agrado y desagrado, la activación general y los ritmos endógenos. Todas estas funciones constituyen una totalidad biofiláctica básica cuyas traducciones conductuales y vivenciales se denominan emocionales.
El cerebro interno (“INNENMIRN” Kleist, 1931) o sistema límbico es el sector (Mc Lean, 1952) es el sector encefálico que elabora estos rendimientos. El conjunto integrado por el cerebro límbico, las conductas emocionales y las vivencias emocionales es la esfera vital de la personalidad. Con el termino “vital” se hace referencia a la participación inmediata de los rendimientos instintivos (alimentación, reproducción, ataque y huida), tímicos (agrado y desagrado), homeostáticos (equilibrio dinámico del medio interno), biotónicos (activación general) y cronomnésicos (temporalidad de la memoria) en la escencial autoconfiguración ordenadora de la materia viviente y en la difusión de la información genética que determina tal capacidad autoconfigurativa. Los términos “inferior” o “profundo” con los que se intenta mostrar la posición estratigráfica de las funciones incluídas en la esfera vital, deben ser entendidos en su significado ontológico, pues la esfera vital es el fundamento del ser de las restantes esferas de la personalidad.
La esfera vital comprende la captación de la situación orgánica general. Esto se asocia con el vínculo que existe entre el estado visceral y las respuestas emocionales. Estas son dependientes de las sensaciones que se originan en impulsos procedentes de los territorios viscerales. El cerebro límbico o interno es un mecanismo viscero-emocional. Todos los flujos de la información pueden penetrar en la esfera vital de la personalidad, pero deben distinguirse entradas directas e indirectas.
Las respuestas vitales generadas por entrada directa dependen de impulsos originados en las visceras o en cualquier sector donde existan receptores para la captación inmediata del desorden en la materia viviente; así se generan reacciones instintivas defensivas y tímicas desagradables, vivencialemente caracterizadas por el dolor. Las reacciones directamente inducidas que poseen un signo tímico opuesto dependen de situaciones favorables para el orden de la materia viviente, y estan ligadas, sobre todo, a regiones corporales destinadas a la alimentación y a la reproducción. Siempre debe destacarse la distinción entre el orden y el desorden, pues constituye un principio biológico ineludible. La esfera vital está apoyada en la distinción orden-desorden.
Por la ruta indirecta se generan las respuestas vitales que dependen de la participación de las otras esferas de la personalidad. Se trata, es este caso, de la reacción emocional ante circunstancias del mundo discriminativamente conocidas y valorativamente transportadas hacia el estrato profundo. El mecanismo discriminativo que opera como auxiliar de la esfera vital es la esfera intelectual, responsable de la aprenhensión precisa del medio ambiente. Entre los rendimientos vitales (emocionales) e intelectuales (discriminativos) se construye un sistema interpósito conjuntivo de conducción selectiva que dominamos esfera valorativa. La esfera intelectual y valorativa contienen, respectivamente, los cerebros externo o neocortical lateral e intermedio o neocortical paralímbico.
De esta manera representamos el modelo estatigráfico de la personalidad: inferior o vital (cerebro límbico); superior o intelectual (cerebro externo) e intermedia o valorativa (cerebro intermedio).
Aunque discriminativamente abierta al mundo, la esfera intelectual no es capaz de producir independientemente respuestas provitales instintivo - tímicas. La esfera vital, protopaticamente relacionada con el ámbito estrecho de la intimidad orgánica, no reacciona ante situaciones externas potencialmente nocivas que requieren un mecanismo preciso de captación. Con la interposición de la esfera valorativa, la aprehención intelectual es conducida selectivamente hacia el estrato vital según las significaciones elaboradas a lo largo de la historia individual. Fundar valores es, en un sentido muy amplio, establecer reflejos condicionados.
Las funciones vitales, en especial las biotónicas, instintivas y tímicas, son diferentes en los diversos individuos. Estas variantes personales de los rendimientos profundos condicionan los denominados tipos temperamentales. Los términos “asténico”, “ hipertímico”, “explosivo” y “lábil del animo” utilizados para designar a determinadas personalidades psicopáticas ( K. Schneider), deben ser interpretados como descripciones de las pre – disposiciones vitales, pues reflejan las respuestas del estrato profundo. Esto resulta mas claro cuando se comprueba que existen cambios temperamentales como consecuencia de trastornos cerebrales límbicos. El temperamento, tal como se define corrientemente, es la forma vital del individuo.
La esfera valorativa, que condiciona las respuestas vitales indirectas frente a los acontecimientos intelectualmente captados, determina el carácter individual. La esfera valorativa es, entonces, el estrato caracterológico de la personalidad, en el sentido de las actitudes generales de orientación pática en el mundo. Tales actitudes son: dar importancia - permanecer indiferente. Miles de veces por día la persona oscila entre una y otra. Dar importancia significa reaccionar emocionalmente. Permanecer indiferente, implica la ausencia de reacción emocional. En todos los casos, dar importancia es inclinarse hacia algo discriminativamente conocido o rechazar algo también aprehendido con presición intelectual. El carácter del individuo es el conjunto de inclinaciones, rechazos e indiferencias que se presentan de manera relativamente constante y que determina la orientación emocional en el medio ambiente.
Las respuestas de la esfera vital producidas por flujos transvalorativos, o sea, generadas de modo indirecto desde el plano superior intelectual, pueden ser predominantemente instintivas (especialmente defensivas) o predominantemente timicas. Se diferencian asi, valores preventivos y valores sentimentales.
Son preventivos los valores que conducen desde el intelecto (mundo discriminativamente conocido)hasta el plano instintivo (respuesta vital de defensa).Con la intervencion de los valores preventivos, los hechos del mundo se tranforman, de estados de cosas neutros, en señales de peligro. Esta tranformacion no seria posible con la accion aislada de la esfera intelectual. Prevenir no es solo conocer una circunstancia sino anticipar la potencialidad nociva de la misma; en esta anticipacion, no interviene solamente el concepto de peligro (intelectual), sino ademas el valor del peligro (resonancia emocional transvalorativamente inducida). Psicologicamente, la valoracion preventiva se traduce en la vivencia de inseguridad, o sea en la situacion mental que expresa un estado corporal peligroso altamente probable. Los valores preventivos avisan, advierten, prejuzgan, preparan, anticipan. Cuando hay valoracion preventiva hay movilizacion instintiva desde el plano intelectual y, consecuentemente, se establece inseguridad o desconfianza.
Durante los primeros momentos del desarrollo ontogenetico, especialmente en la primera infancia, l entrada transvalorativa desde el intelecto hacie el instinto es intensa, inmaculada e indiferenciada. Decimos, entonces, que la esfera valorativa preventiva no posee aun reduccion, ni articulacion, ni diferenciacion. Hay en esta fase de la evolucion individual , una respuesta basica de miedo, que consiste en retiradas bruscas, aislamiento, reacciones de flexion, etc., frente a los hechos del mundo conocidos por los sentidos superiores o intelectuales. Este miedo basico es una respuesta vital que rapidamente desaparece, no porque la esfera instintiva sea reducida, sino porque los puentes valorativos comienzan a conducir selectivamente. El factor mas importante para reducir, articular y diferenciar la entrada transvalorativa es la vivencia de familiaridad. Las situaciones no familiares son las que hacen surgir el miedo basico. El “quedarse congelado” es la forma conductual mas tipica de la ausencia de familiaridad.
Incluido en su mundo, el individuo vive normalmente entre apariciones familiares, o sea, entre circunstancias con alta probabilidad de aparicion. Tiene , entonces, una esfera valorativa preventiva ya establecida. El camino transvalorativo desde el intelecto hacia el instinto esta reducido, articulado y diferenciado por las multiples vivencias de familiaridad. Pero debe saberse, que la familiaridad es una funcion intelectual que denominamos corrientemente “gnosica”. La agnosia es, psicopatologicamente, la perdida de la vivencia de familiaridad, o sea, la imposibilidad de efectuar un reconocimiento configuracional. En el camino desde la esfera intelectual hacia la vital, a traves de la preventiva, el punto de partida es la percepcion (configuracion) y el reconocimiento (gnosis). Un individuo agnosico no tiene vivencia de familiaridad pero tampoco reacciona con el miedo basico indiferenciado intenso, poes la destruccion de los mecanismos gnosicos bloquea el primer tramo del camino haci el estrato profundo. Hay situaciones mundanas que pueden ser familiares pero, debido a su constante relacion con circunstancias que activan la esfera vital directamente, siempre que se presentan evocan una reaccion instintiva.
Es de enorme importancia para la psicopatologia y fisiopatologia de las Esquizofrenias, por ejemplo, el estudio de la esfera valorativa preventiva. Si los valores preventivos permiten distinguir señales de peligro en el mundo, las alteraciones valorativas preventivas desempeñar un papel central en las vivencias psicoticas (patologia del dar – importancia).
La entrada transvalorativa hacia el lado timico de la esfera vital, depende de los llamados valores sentimentales. El sentimiento es una vivencia valorativa que condiciona lo agradable y lo desagradable de aquello que se conoce discriminativamente. Cuando señalamos que los valores determinan inclinaciones, rechazos e indiferencias, nos referimos especialmente a los valores sentimentales. El circulo de los sentimientos es el de la etica y la estetica, vale decir, de los pares denominados bueno – malo y bello – feo. La moral y el arte son actividades humanas derivadas de la esfera valorativa sentimental. Etica y estetica integran el fondo biologico de la humanidad : El Hombre. La moral y el arte forman parte del flujo ascendente historico constantemente variable. Bien puede decirse que las ciencias naturales contienen la etica y la estetica, pues estudian al Hombre como animal etico y estetico. Opuestamente, la Moral y el Arte son objetos de las ciencias del espiritu o sea de las disciplinas que estudian las creaciones siempre cambiantes que surgen del Hombre pero que se heredan por tradicion. Etica y estetica se transmiten por via genetica y son condiciones biologicas “ a priori” necesarias para recibir y transformar el espiritu moral y artistico del momento historico. Se explican la etica y la estetica; se comprenden la moral y el arte.
Los Hombres tienen tendencias que los caracterizan, y estas tendencias son la expresion de los valores. La esfera valorativa es, como deciamos, el estrato caracterologico de la personalidad. Los diferentes sectores del mundo gustan o no según quien los observe; esto, y nada mas que esto,es la diferencia caracterologica o valorativa sentimental.
Son de diferentes tipos las inclinaciones del Hombre hacia su mundo, pero cada individuo tiene una inclinacion, interes, propension o valor que es, por encima de los restantes, el fundamental. Hay Hombres sociales (el amor), religiosos (el sentido del mundo), politicos (el poder), esteticos (la forma) y teoricos (la verdad). Es, sencillamente, que cada personalidad se orienta en el espiritu colectivo con sus pre – disposiciones biologicas que adquieren contenidos a los que llamamos disposiciones valorativas. Los sentimientos señalan rumbos, iluminan sectores del mundo, recortan figuras atractivas, dibujan el perfil de lo rechazado. En todos los casos hay una conduccion selectiva desde el conocimiento frio hacia el calor del plano timico profundo, y en esta conduccion selectiva se expresa el trabajo de la esfera valorativa sentimental.
El estudio de los valores sentimentales tiene enorme importancia enSalud Mental. Las alteraciones eticas y esteticas, son frecuentes en los Esquizofrenicos y pueden explicarse a partir de alteraciones cerebrales.
La esfera valorativa, no tiene contacto directo con el mundo; solo se relaciona con el medio ambiente configurado por la esfera intelectual. En esta estan situadas la percepcion sensorial optica, acustica y tactil - cinestesica, la capacidad de reconocer por vivencias de familiaridad, las relaciones intersensoriales que estan en la raiz de las elaboraciones nominales (y de todo el resto del lenguaje), las formaciones abstractas que permiten conocer relaciones basicas de incluir un hecho concreto en la generalidad de un concepto. Este plano superior o intelectual edifica el mundo conocido, otorga capacidad de orientacion mas alla del presente, explora el pasado, construye leyes, ofrece un modelo de la realidad y termina en una teoria que contienelas probabilidades. El intelecto es, un operador discriminativo al servicio de la vida. Pero el estrato superior no existe si la capa profunda o estrictamente vital no desarrolla sus actividades. El intelecto vive,porque la esfera vital lo hace vivir. El biotono, la alimentacion, la reproduccion, la hopeostasis, etc., son el fuerte pedestal sobre el que se realiza la magnifica obra de la inteleccion. La memoria,como persistencia (grabacion) y actualizacion (recuerdo) de los estados de cosas tiene, igual que todo proceso intelectual, una base vital. Los hechos con mayor significacion instintivo – timica son los que persisten mas consolidados, y, al mismo tiempo, son los mas facilmente actualizables (evocacion). Los episodios de la historia individual quedan como residuo mnesico en el cerebro externo, pero es el cerebro limbico el sector que determina la temporalidad o cronologia mnesica en relacion con la carga vital de los acontecimientos personales.
La esfera vital de la personalidad es el sitio de apoyo para el ser de la esfera intelectual. Los mecanismos interpositos valorativos, situados entre el intelecto y la capa emocional, tambien deben su existencia a la esfera vital. No existe discriminacion ni valoracion sin alimentacion, sin equilobrio interno, sin activacion general.
Cada una de las 3 esferas de la personalidad posee un sector cerebral, contiene un tipo de vivencias y expresa una forma de conducta. El cerebro interno o limbico pertenece a la esfera vital, el cerebro externo a la esfera intelectual, y el cerebro intermedio (paralimbico) corresponde a la esfera valorativa. Las vivencias vitales son protopaticas, difusas, pulsionales; frente a estas vivencias, el sujeto se siente movido; se trata de imposiciones iriginadas en el sector profundo. Las vivencias intelectuales son claras, discriminativas; el sujeto se siente, por lo general, moviente: es El quien decide. Las vivencias valorativas tienen un aspecto intelectual, pues se refieren a un objeto conocido con cierta claridad configuracional, pero tambien poseen un aspecto vital ya que entran en el sujeto de manera pulsional. Los estados de concienciabiotonicos, instintivos y timicos integran, junto con los valorativos, el sector de la personalidad que Lersch denomina “fondo endotimico”.
En neurobiologia y en neurociencias, el intelecto y la emocion, el frio del saber y el calor del sentir, la claridad de la razon y la tormenta de la pasion, siempre se han presentado como una dicotomia del alma. Jakob situaba una esfera “introyectal” en el cerebro limbico y otra esfera “ambiental” en el cerebro externo. Cada una de las esferas de la personalidad contienen un sector cerebral. Las clasificaciones nosograficas pueden relacionarse con la patologia de cada esfera, y de este modo, las interpretaciones en Salud Mental conseguiran tener un fundamento neurobiologico.

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